Viaje al mundo de las almas.

Viaje al  mundo de las almas.

jueves, 4 de julio de 2013

Escaramuza en el Cosmos .


Prepara Oícaro asestar el golpe de gracia.
Baja de su galeón que ha echado anclas  entre retorcidos filamentos de material cósmico y comienza a caminar con certeza, sobre las páginas del Libro Sagrado.
Todo era movimiento ,  personajes hablan sin más compañia que  su sola presencia. Es la vida transcurrida .Representan el drama de la vida y neblinas recubren la escena de cada ser. Cada cual con su vibración y color.
Miles de seres expresando sus pesares ; la extructura de efectos armónicos o acumulaciones desordenadas de colores apagados , se ilustran con sus propios personajes. Cada cual está en su calificación Cósmica. La gran hazaña de la vida está aquí y no pueden verse los contornos del Libro , abultado y de insospechadas riquezas desconocidas.
No tiene límite su contorno , solo reflejos lejanos y entre las voces que nacen en cada renglón , aparece la figura de un personaje en extremo delgado y alto.
Ejecuta con un largo pincel que tiene en sus manos , más largo que su propia altura , una serie de movimientos con pasos y sonidos . Con espíritu ritual comienza a saltar con sus zapatícos dejando las letras plasmadas en las páginas de cristal ,  de gran grosor y gelatinosas.
Si , es un cristal gelatinoso.
Y a medida que va apoyando su pincel, los personajes renacen en cada letra , desperezandose con lentitud y asombrados del nuevo espectáculo.
Öttofd continúa  su arte sagrado sin dar importancia a la presencia de Oícaro ,  quién comienza a buscar lo que nadie puede quebrantar.
Y abusando del silencio ,  comete la violación flagrante de quebrar las leyes.
Un hilo de oro reluce bajo las páginas y allí reside el dato valioso y como un manantial se escurre el oro de las letras ,  formando una melodía .
La música es la guia del intelecto. El Cósmos es todo música donde se despiertan los estimulos de nuevas creaciones y universos y sus efectos son eternos.Es la creación en condiciones favorables por medio de las masas tonales.La música es el soplo.
Oícaro persiste en atravesar las páginas y logra su cometido. Ahora sabe su paredero y una fuerza creadora de contínua actividad que es el espíritu universal que protege los hilos de oro anuncia con vibraciones el robo de ese dato. Demaciado tarde. Estos contienen la fuente y concepción de Kumarag
.En su inestable estado emocional ,  Oícaro no percata que las letras se mueven como arenas movedizas. Es la misma historia que sorprendentemente se va escribiendo sola y su nerviosismo le impide ver el progreso de las letras.
La vida se concibe , se construye y consume por si sola en cada letra de la cadena del Universo.
Oícaro cree tener poderes extraordinarios y sus toscos ídolos alimentan su venganza . Con este concepto interno de su visual ,  las galeras toman la dirección que Oícaro señala.Su cruel objetivo es la meta.
Los mares Cósmicos tenebrosos e inciertos y superponiendo dimensiones extravia el rumbo de la flota .
Trata de intuir puntos de referencia y va señalando las rutas. Su espíritu tiene fiebre . Un mar lleno de espuma cuajada , hierbas fluorescentes circundan la nave y en esa riqueza de existencia los cálculos de medición de Oícaro se saturan de equívocos números. Su habilidad  es la convicción de su venganza y ese estímulo es el que ante lo difícil de la situación con más ímpetu lucha.
Es una ventaja para Oícaro.
En esta fase y dimensión del Universo , los astros entran en actividad , son estímulos para que las numerosas expediciones pongan a prueba la tenacidad , solo eso.
Los anfibios de grandes proporciones , seres apocalípticos en zonas que la navegación se convierte en una lucha de garras y velas.
Es una desierta extensión de mares y vientos.
Delirantes dioses enmascarados con vestiduras exageradas , ojos llameantes ; dragones de proporciones grandiosas, espeluznantes ojos , bocas de fuego y garras flotan en esa magia de aberraciones sin embargo ellos son los guias de Astrónomos y Astrólogos , son los grandes navegantes que guian cual faros , las inquietudes de las humanidades.
Ellos son los cálculos para que con práctica y experiencia sean interpretados.
Corrientes impetuosas que solo tienen el fín de hundir los galeónes . Los peligros se manifiestan de ésta manera y ciñe el miedo a las mentes supersticiosas.
Esta difícil navegación entra ahora en otro Cósmos , diferenciado , donde deambulan los desperdicios y acomenten contra las naves.
Hay hilos invisibles que entrelazan las infinitas dimensiones .
La capacidad envolvente del Cosmos de contener la soledad de extender un dominio a la creación y otro a la muerte y volver a llevar a la fuente de  la resurrección a distintas rutas invisibles.
Es la fuente de Conocimientos , es un mar infinito de imperecederas existencias, resguardadas.
Es un misterio inextinguible 
Las naves de Oícaro despiertan al guardián, poseedor del impulso
 protector de los bienes sagrado.
Una cuenca se abre con estruendo,  y el malvado Oícaro no se doblega y endereza el rumbo, saliendo vertiginosamente de la situación.
Reconoce una entrada empañada por neblina y escarcha ;  pasan costeando peñascos , riscos y con un instinto profundo arraigado en su ser,  se deja llevar por las fuerzas elementales.
 Oícaro avanza con sus aparejos , jarcias y ennegrecido cordaje y se filtra ; un fenomeno telúrico está frente a ellos.
Bella imágen de un gran volcán que arroja lava de bronce e hilos de plata
El malvado no puede desprenderse de lo que alguna vez fue parte de su vida y son los blasones y las armas que utilizó en sus batallas. Observando parte de su obra percibe que la nave se ha detenido.
Está inmóvil y las velas como de gasa caen con la falta de fuerza.
El volcán anuncia una tierra inexpugnable.
Un continente en el Cosmos que late la presencia de algo desconocido. Esto impacienta a los hombres de Oícaro.
La tripulación cae en frustración y se acrecienta un ánimo caldeado de resentimiento y desconfianza.
Una nave se destaca y surge del espacio y el silencio aventa la incertidumbre.
Fastuosa , bellisima imagen de una nave imponente.
Oícaro va a organizar una ofensiva pero la nave pone un bloque , una muralla , que va circulando a su alrededor con velocidad y este acto detiene la invasión del malvado.
Hay una profecía escrita en el Libro Sagrado y debe cumplirse. Un Oráculo luminoso se halla en la nave y ella recuerda que se debe respetar.
Sin embargo Oícaro , los confunde , colocando algunos de sus galeones frente al suyo ocultandolo y el navio puede emprender nuevamente la navegación introduciendose en el temporal de nieblas  desagradable y negativa lo cual es muy densa.
Es indudable, que tras la nave y el anuncio del volcan en erupción, el malvado Oícaro encuentra su objetivo: el hijo de Elodio.